Los productos biodegradables que fabrica a partir de las cascaras de los cítricos son muy importantes para reducir el uso del plástico

Laura Rodriguez, Directora de Programa MSC en España y Portugal Mares Para Siempre / MSC

Los productos biodegradables que fabrica a partir de las cascaras de los cítricos son muy importantes para reducir el uso del plástico

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Se necesita un compromiso y una concienciación por parte de todos, también del consumidor, para poder hacer el cambio


Carolina Peñalva es la coordinadora del proyecto Citruspack y asegura que es posible fabricar botes alternativos a los botes de plástico habituales en nuestras casas. Y lo más interesante es que son botes fabricados, entre otros componentes, con cascaras de cítricos, lo que supone que sean totalmente biodegradables y que se puedan depositar, además, en el contenedor de compostaje.

Productos como los que Carolina y su equipo han diseñado y fabricado supondrían un paso importantísimo en la mejora del medio ambiente, pero insiste en que es una responsabilidad de todo el mundo, no solo de los fabricantes. Se requiere un compromiso por parte de las empresas distribuidoras y también del consumidor. Afirma que “el consumidor puede cambiar el futuro del planeta con pequeños gestos”. Una elección en el lineal del supermercado basada en criterios de sostenibilidad supondría un gran cambio.

Nos cuenta que el mundo de la investigación sigue siendo aún mayoritariamente masculino. Aun así, puede afirmar que ella ha tenido referentes femeninos en los que fijarse.

Carolina Peñalva asegura que ha habido muchas mujeres que le han influenciado en su vida. Y, ahora, con su trabajo de investigación es ella la influyente. Puedes conocerla un poco mejor en este vídeo.

Cuando se hace un zumo, el 50% es residuo, cáscara, pieles, semillas… Todos esos residuos acaban en el vertedero y son toneladas al año.

Citruspack es un proyecto en el que vamos a utilizar todo ese residuo que queda al final, que son fibras, como reforzante en los plásticos biobasados, o sea, que vienen de fuentes naturales y luego además podemos coger esta botella o este tarro y tirarlo directamente al cubo marrón, de compostaje.

Soy Carolina Peñalva y soy una mujer que cuenta.

Cuando llegué a Aitiip el departamento era mucho más masculino. En seis años ha cambiado mucho, ya estamos, casi, casi, 50% mujeres y 50% hombres. Es muy multidisciplinar, de mucha creatividad. Yo no sé si sirvo yo como ejemplo, pero sí que yo he tenido muchos ejemplos. Sí que hay más hombres en investigación, pero yo he tenido la suerte de tener muchas figuras femeninas en las que fijarme.

Es importante que las distribuidoras participen de este tipo de proyectos porque el centro tecnológico puede tener una idea, pero si luego esto no llega al consumidor, pues no estamos haciendo nada. El consumidor puede cambiar el futuro del planeta simplemente con pequeños gestos como, en el momento en el que va a comprar, elegir la forma más sostenible.

Es un pequeño gesto, pero que puede hacer un gran cambio.

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