La sociedad en su conjunto se ha mostrado fuerte y sabedora de su gran responsabilidad

Laura Rodriguez, Directora de Programa MSC en España y Portugal Mares Para Siempre / MSC

La sociedad en su conjunto se ha mostrado fuerte y sabedora de su gran responsabilidad

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Mujeres trabajadoras que afrontan con valentía la situación más compleja de nuestra generación


La pandemia ha dividido el mundo en dos. Por un lado, las personas que trabajan en un sector esencial y, por otro, las que tuvieron que cesar su actividad y negocios. Izaskun, Carmen, Iciar y Amaia son cuatro trabajadoras vascas que han vivido de manera muy distinta el confinamiento. Todas ellas nos cuentan sus experiencias, sentimientos y aprendizajes.

Izaskun Gutierrez es profesora del centro Askartza de Bizkaia y su actividad, esencial a todas luces para cualquier sociedad, continuó camino a pesar del confinamiento. Desde su casa, Izaskun preparaba sus clases online con aun más pasión para poder motivar al alumnado que seguía sus clases desde la pantalla. Izaskun recalca la gran importancia que tiene la sociedad y también la responsabilidad individual de cada una de las personas que la componen, porque como asegura “mis acciones repercuten en los demás”.

Amaia San Jose no dejó de trabajar ni un solo momento. Su puesto, como cajera en el hipermercado de EROSKI Artea, la hacía imprescindible para la sociedad. Afrontó la situación, al principio, con preocupación, pero también con decisión y responsabilidad social, algo que la convierte en una mujer muy comprometida.

Iciar Cuesta (autónoma y socia de Mitümi) y Carmen Navarro (autónoma y propietaria de Leaders) vieron cómo su actividad se paralizaba por no englobarse en un sector esencial. Sin embargo, no se quedaron quietas y continuaron trabajando desde sus casas para que el daño fuera lo menos traumático posible para sus negocios y, también, por supuesto, se movilizaron por un compromiso con la sociedad. Era el momento de la solidaridad y todo el mundo tenía que arrimar el hombro.

Estas mujeres, comprometidas con la sociedad la que viven y trabajan, nos han abierto sus casas y sus corazones. Te animamos a que las escuches, porque siempre podemos encontrar inspiración en la experiencia de las demás.

Iciar Cuesta: Soy Iciar Cuesta y soy una mujer que cuenta.

Izaskun Gutierrez: Soy Izaskun Gutierrez (Taku), y soy una mujer que cuenta.

Carmen Navarro: Soy Carmen Navarro y soy una mujer que cuenta.

Amaia San Jose: Soy Amaia, una mujer que cuenta.

[Hoy estas mujeres no se sentarán en el sillón rojo, pero siguen siendo #MujeresQueCuentan]

Izaskun Gutierrez: Kaixo!

Pues, bueno, cuando me despierto por la mañana pienso en cuál será la situación de ese día, si los alumnos se conectarán, si tienen dificultades…

Carmen Navarro: Estamos viendo lo débiles que somos como individuos y lo fuertes que somos con todas estas virtudes sociales que estamos viendo.

Iciar Cuesta: Lo que podemos aprender es a disfrutar de esas pequeñas cosas que hacemos todos los días y que habitualmente pues no las valoramos.

Amaia San Jose: Empecé sintiéndome preocupada y, bueno, al principio parecía que todo, que no, que la cosa no iba a ser mucha cosa. Luego ya te vas preocupando más y te sientes pues a veces triste.

Izaskun Gutierrez: Me está sorprendiendo la reacción de la sociedad, pero sobre todo los que me están sorprendiendo son los alumnos, la madurez con la que están afrontando esta situación. Están más formales que en clase, manteniendo los turnos de palabra, preguntando…

Iciar Cuesta: Es cuestión de arrimar todos el hombro, lógicamente, y de que nos cuidemos a nosotros y cuidemos a los demás, ¿no?

Carmen Navarro: La actitud de los que están en primera línea dándolo todo y en silencio.

Amaia San Jose: Cuando nuestros clientes, que gracias a Dios son bastantes, entran por la puerta y nos dicen: «Chicas, zorionak, gracias por estar aquí». Y nos dicen todas esas cosas que estamos deseando escuchar.

Izaskun Gutierrez: Es el momento de la solidaridad, en el que nos demos cuenta de que estamos intercomunicados, interrelacionados y mis acciones repercuten en los demás. Y es el momento de la responsabilidad individual.

Carmen Navarro: Para exigir lo mejor de cada uno de nosotros, y tenemos que prepararnos para eso.

Iciar Cuesta: Pues lo primero, yo creo que va a ser hacer una comida con familia y con amigos porque ahora mismo yo creo que es lo que más he echado en falta.

Carmen Navarro: Abrazar a mis padres y a mi hermana, que viven fuera.

Izaskun Gutierrez: La humanidad tiene esa capacidad de salir adelante y de afrontar las situaciones. Esa capacidad de resiliencia, de decir: «¡Bah! Aquí no hay nada que me doble».

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