Niña bebiendo leche

Familias

Más allá del vaso de leche: alternativas saludables y recetas apetecibles con lácteos para niños

En los últimos años la oferta y diversidad de tipos de leche se han multiplicado enormemente: entera, desnatada, enriquecida con omega 3, sin lactosa, leches de crecimiento… También se ha popularizado el consumo de otras bebidas vegetales que se presentan como sustitutos de la leche.  

Sin embargo, los lácteos también suscitan airada controversia. La preocupación por la obesidad infantil y nuestro deseo como padres de buscar una alimentación saludable para nuestros niños genera lógicas dudas. En este artículo intentaremos resolverlas.  

 

Un alimento fácil de tomar y muy nutritivo

La leche es una parte importante en la dieta de un niño, ya que proporciona calcio para ayudar a desarrollar huesos fuertes. Un vaso de leche de 200 mililitros aporta 6,1 gramos de proteína, 7,6 gramos de grasas saturadas y 130 calorías.  

Además, aporta 124 miligramos de calcio por cada 100 mililitros (248 miligramos en cada vaso). Este calcio, se asimila con mucha facilidad por la alta presencia de vitamina D. El calcio es necesario para los huesos, el corazón y la contracción muscular. 

¿Es la única fuente de calcio que les podamos dar a nuestros hijos? No, también lo encontramos en las sardinas, anchoas y algunos mariscos como almejas, percebes, chirlas, pulpo, gambas, berberechos, entre otros. También en todos los frutos secos, semillas, legumbres y en derivados como el tofu. Entre las verduras, en general se encuentra en las de hoja verde como espinacas, rúcula o brócoli. 

Batido saludable

Productos con cabeza y corazón

Porque comprar producto local es una decisión consciente que se toma con la cabeza, y también con el corazón. En EROSKI no solo vendemos productos locales, también colaboramos de forma activa con las familias productoras para desarrollar nuevos productos y mejorar los que ya existen. Así contribuimos al desarrollo de la economía local y generamos afinidad entre el consumidor y el producto de proximidad. Porque lo mejor de tu entorno lo tienes muy cerca. 

Dentro de nuestra marca propia, trabajamos mano a mano con las familias productoras. Y así comercializamos las referencias de leche EROSKI de 1L semidesnatada, desnatada y entera. Por ejemplo, los bricks de leche del País Vasco Eroski se producen por 30 familias ganaderas del Valle de Karrantza, donde además se recoge y se envasa específicamente en el valle. Pero también encontrarás nuestras leches locales en los lugares que estamos presentes, como Navarra, Aragón y Baleares.

Leche entera del País Vasco

Leche entera del País Vasco

Leche semidesnatada del País Vasco

Leche semidesnatada del País Vasco

Leche desnatada del País Vasco

Leche desnatada del País Vasco

¿Qué es mejor, entera o desnatada? 

En los años 80, muchas guías de nutrición culparon a las grasas saturadas de la epidemia de obesidad y del aumento de enfermedades cardiovasculares y metabólicas relacionadas con el creciente sobrepeso de la población. Se propuso como una de las soluciones cambiar la leche y los lácteos enteros por desnatados, excepto para menores de 3 años.    

Hoy en día sabemos que no es cierto, ya que se ha comprobado que los ácidos grasos saturados de los lácteos no contribuyen a aumentar el riesgo cardiovascular 

También se ha comprobado que no contribuyen a la obesidad, especialmente la leche y yogures, ya que son alimentos con un alto contenido en agua que no resultan muy calóricos. Lo que sí aumenta el riesgo de obesidad es el consumo de azúcares simples, por tanto, el problema no está en la leche y los yogures, si no que depende de si estos contienen azúcares añadidos y con qué otros alimentos se acompañan (cacaos azucarados, galletas, bollería…). 

Las recomendaciones generales son: 

  • Entre 1 y 3 años. Como consenso general, se recomienda dar leche entera, siempre que no tomen leche materna.  
  • Mayores de 3 años. La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) valora una leche baja en grasa si hay sobrepeso o riesgo cardiovascular. Pero ante todo se debe revisar la calidad nutricional de toda la dieta (si la leche se acompaña de bollería, se echa azúcar o cacao azucarado, qué más come el niño a lo largo del día…). Y también, analizar los niveles de actividad física del niño.  

Ideas de recetas para incorporar lácteos con las que seguro triunfas, ¡les encantará!

¿Cuánta leche deben tomar los niños? 

 – Recién nacidos. El consenso es apostar por la lactancia materna a demanda. Si no es posible, optar por una leche de fórmula adaptada a la edad del bebé: de inicio o tipo 1 entre los 0 y 6 meses, y tipo 2 a partir de los 6 meses.  

 – 1-3 años. A partir del año ya pueden tomar leche de vaca. En esta franja de edad la Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos (EFSA) sugiere una ingesta diaria de 300-500 ml diarios.  

  Mayores de 3 años. Superada la edad preescolar, ¿cuánta leche deben tomar los niños? La Asociación Española de Pediatría (AEP) sugiere 2-3 raciones de lácteos al día en niños de 1 a 9 años. Una ración consiste en una taza de leche (200-250 ml), un yogur (125 g) o 30-40 g de queso curado.  

 

Yogures, queso y postres lácteos, ¡hay tanto para elegir! 

Hay otras formas de tomar lácteos, como quesos, yogures, cuajada, postres lácteos, batidos… que nos proporcionan todas las propiedades nutricionales de este alimento.  

El queso curado por su aporte en sal, no es recomendable para consumo diario dentro de una dieta saludable. Lo más recomendable es priorizar las variedades de queso fresco o batido con poca sal, que además aportan proteínas de alta calidad, como en este Postre de mango y queso batido . ¿Más ideas con queso para tus postres? Tarta fría de melocotón, ¡deliciosa! 

Queso batido 0%
Queso fresco 0%

Los yogures y lácteos enteros aportan calcio, fósforo, vitamina A y otros nutrientes, que pueden incorporarse en desayunos o postres, sustituyendo a otros alimentos que se han convertido en habituales cuando su consumo debería ser ocasional. La evidencia científica reciente confirma que los yogures enteros son más saludables para la alimentación de los niños, frente a los desnatados. 

La recomendación más importante de los lácteos es tomarlos naturales, sin azúcares añadidos y moderar el consumo de quesos más curados por el elevado contenido en sal. 

Yogures azucarados o edulcorados: qué lleva cada uno 

Para disimular el sabor naturalmente agrio del yogur y hacerlo más palatable, se añade azúcar. La consecuencia es que mientras un yogur de 125 gramos tiene 5 gramos de azúcar intrínseco (lactosa), uno azucarado contiene, además de esos 5 gramos de azúcar natural, otros 9 gramos de azúcar añadido. 

Los yogures edulcorados cambian el azúcar añadido por edulcorantes. A edades muy tempranas, corremos el riesgo de que el paladar se acostumbre a esos sabores más dulces y acaben prefiriendo otros alimentos, como bollería, chocolatinas… 

Así pues, lo más recomendable sería optar por productos sin azúcares añadidos ni edulcorantes, tales como kéfir, yogur natural o leche fermentada con bífidobacterias natural.  

Una opción interesante para que se vayan acostumbrando poco a poco, es introducir frutas que endulzan el sabor de forma natural. Plátanos, fresas, melocotones, kiwis, peras… ¡la fruta que más les guste! 

Lácteos en primeros y segundos

Asociamos los lácteos al desayuno, la merienda o el postre, pero también podemos incorporarlos en primeros y segundos platos. Incluso convertirlos en un ingrediente más de sus platos favoritos.

Puedes añadir cremas a base de leche y gratinar elaboraciones como, por ejemplo, esta Lasaña de calabacín o Clafoutis de verdura y queso.  

 

Alternativas para niños con intolerancias o alergias a lácteos

La intolerancia a la lactosa es menos frecuente en niños que en adultos. Pese a que los microorganismos responsables de la fermentación transforman la lactosa en ácido láctico, siempre queda una parte de ese azúcar intrínseco. Si el niño presenta un alto grado de intolerancia a la lactosa tampoco podrá tomar yogures normales.

En EROSKI tenemos una solución para cada necesidad, ¿conoces nuestra gama de leche y yogures sin lactosa? 

En otras ocasiones se trata de alergia a la proteína de la leche. Las alternativas pasan por productos sin lácteos: bebidas vegetales (soja, avena, arroz…), purés de fruta sin leche u otros alimentos en cuya composición garantizamos que no hay lácteos.   

En cuanto a las leches de fórmula, las hay específicas para bebés con algún trastorno metabólico (sin lactosa, anti regurgitación, hidrolizadas, para prematuros…). 

PREGUNTAS FRECUENTES:

¿Cuánta leche deben tomar los niños? Hasta los 3 años se sugiere una ingesta diaria de 300-500 ml diarios. A partir de esa edad, 2-3 raciones de lácteos al día, siendo cada ración equivalente a una taza de leche (200-250 ml), un yogur (125 g), 80g de queso fresco o 30-40 g de queso curado. 

 ¿Pueden tomar los niños leche desnatada? Hasta los 3 años se recomienda que tomen leche entera, salvo que continúen con lactancia materna. A partir de los 3 también salvo que exista una contraindicación médica.  

 

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