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Ahorrar energía no sólo es bueno para nuestros bolsillos sino para hacer un mundo más sostenible. La eficacia energética nos permite disfrutar del mismo confort con un consumo menor
De hecho, las familias somos responsables del 30% del consumo total de la energía del país (el 18% corresponde a usos domésticos y el otro 12% a la utilización del coche).
Esta campaña que te presentamos surge precisamente de la demanda de los consumidores, quienes a través de los últimos Focos de Consumidores sobre medio ambiente, nos solicitaron más información para ayudarles a ahorrar energía en su día a día
En esta Guía para Ahorrar Energía en el Hogar encontrarás recomendaciones avaladas por el IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía), entidad pública dependiente del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.
A la hora de adquirir un nuevo electrodoméstico se recomienda elegir siempre aparatos de clase A, A+ O A++
Los electrodomésticos de gama blanca, los hornos eléctricos, el aire acondicionado y fuentes de luz son equipamientos de uso común en nuestras viviendas que están obligados a mostrar la denominada etiqueta energética. Una herramienta informativa de gran valor para el consumidor.
Las etiquetas tienen una parte común, que hace referencia a la marca, la denominación del aparato y clase de eficiencia energética, y otra sobre las características del electrodoméstico.
Existen 7 clases de eficiencia, identificadas por un código de colores y letras que van desde el color verde y la letra A para los más eficientes hasta el rojo y la G, para los menos. A la hora de adquirir un modelo nuevo, se recomienda elegir aparatos de clase A, A+ o A++, ya que para prestaciones similares, el consumo de energía puede ser casi tres veces mayor en electrodomésticos de clase G que en los de A. Un ejemplo, con un frigorífico A+ podemos ahorrar hasta 400 euros al año en la factura energética y dejar de emitir 2,2 toneladas de CO2 a la atmósfera durante su vida útil
Es la estancia donde se concentra el mayor gasto energético del hogar. Sólo el frigorífico consume casi el 18% de la electricidad.
Prácticamente la totalidad de las viviendas dispone de frigorífico y de lavadora. La lavadora es, después del frigorífico y del televisor, el electrodoméstico que más energía consume. Por término medio, se utiliza entre 3 y 5 veces a la semana.
Además, la cuarta parte de los hogares dispone de lavavajillas. Este electrodoméstico arrastra el mito de ser un gran consumidor de energía. Sin embargo, según un estudio de la Universidad de Bonn de 2003, el lavavajillas lava la misma cantidad de vajilla con un 40% menos de agua y de energía que ninguna de las personas que participaron en dicho estudio.
Según la energía que utilice, la cocina suele ser de gas o eléctrica (de resistencias convencionales, tipo vitrocerámica o de inducción). Las de inducción son mucho más rápidas y eficientes que el resto.
El televisor o el termostato de la calefacción suelen instalarse en él. Todos ellos son grandes consumidores de energía
Cada uno de los hogares españoles tiene al menos un televisor ubicado normalmente en el salón.
La calefacción y el aire acondicionado también suelen regularse desde esta habitación de la casa.
Cerca del 41% de la energía que gastan las familias se destina precisamente a calentar la vivienda.
En el aire acondicionado se pueden conseguir ahorros de energía superiores al 30% instalando toldos en las ventanas donde más da el sol, evitando la entrada de aire caliente en la vivienda y aislando adecuadamente muros y techos.
Trabajando en el ordenador, leyendo, estudiando... en las habitaciones del hogar pasamos gran parte de nuestro tiempo consumiendo energía
La luz forma parte de nuestra vida y representa una de las necesidades energéticas más importantes del hogar, de hecho, supone prácticamente el 18% de nuestra factura eléctrica. A ello contribuye no sólo la iluminación sino el uso de otro tipo de aparatos como el ordenador, presente hoy en día en más de la mitad de los hogares.
Pero podemos ahorrar con sencillos gestos. Por ejemplo: sustituir las bombillas tradicionales por las de bajo consumo puede ahorrarnos hasta 15 euros al año y reducir la emisión de CO2 en media tonelada a lo largo de su vida útil.
El consumo de agua caliente en los hogares españoles alcanza el 26%. Es, después de la calefacción, nuestro segundo foco de consumo
Existen dos tipos principales de sistemas: instantáneos, que calientan el agua en el mo-mento en el que es demandada (calentadores de gas, calderas mixtas de agua caliente y calefacción...); y de acumulación (caldera o bomba de calor), que son los sistemas de producción centralizada más utilizados.
Los de producción instantánea tienen prestaciones limitadas y presentan la desventaja de que cada vez que se demanda agua caliente se pone en marcha la caldera. Esos continuos encendidos y apagados incrementan considerablemente el consumo.
Los sistemas de acumulación, que pueden ser de producción exterior (el agua se calienta y se almacena en un tanque) o interna (el agua se calienta en el interior del acumulador), son los más eficientes.
El vehículo privado representa el 12% de toda la energía final consumida en España
Prácticamente en todas las familias existe un automóvil, que genera no sólo un coste energético para el usuario sino también otros costes externos: ruidos, atascos, contaminación. Tenemos dos opciones para evitar estas consecuencias:
Coordinadora del Proyecto CeroCO2 de la Fundación Ecología y Desarrollo
“El confort no está reñido con el ahorro de energía”
El confort no está reñido con el ahorro de energía, no hace falta que nuestra salón sea un congelador en invierno. Lo mismo ocurre en verano, fijando la temperatura en 24 ºC y vistiendo de tirantes podemos ahorrar hasta un 10 % de energía. Apagar el innecesario stand by de la TV y el DVD puede suponer el ahorro de 0,466 kWh/año y evitar la emisión de 77,4 kg de CO2/año. Desde casa podemos también luchar contra el cambio climático y contra la pobreza compensando las emisiones de CO2 inevitables participando en proyectos de reducción de emisiones en países en vías de desarrollo.
Apaga el gasto, enciende el ahorro
Campaña para el ahorro de energía en el hogar
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