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EROSKI ha recibido el premio NAOS que otorga la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, que depende del Ministerio de Sanidad y Consumo.
Los principales expertos en nutrición participan en esta campaña









Abril 2009 | 7º Informe
El Observatorio EROSKI presenta el séptimo informe sobre nutrición y bienestar que analiza hábitos alimentarios de los diferentes perfiles nutricionales
Los adolescentes son los que más se alejan de una dieta equilibrada
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La Dieta Mediterránea es uno de los modelos alimentarios más saludables del mundo. Según evidencia la ciencia, los mediterráneos
consiguieron, a través de los siglos, configurar un modelo alimentario excelente para la salud.
La Dieta Mediterránea es una rica herencia cultural que, a partir de la simplicidad y la variedad, ha creado una combinación equilibrada y completa de alimentos en perfecta sintonía con el placer de la mesa.
> Interpretación de la pirámide nutricional
Los principales características de la Dieta Mediterránea son:
Se recomienda el consumo de arroz, pan y pasta de 4 a 6 raciones por día. El pan y los alimentos procedentes de cereales (pasta, arroz y sus productos integrales) deberían formar parte de la alimentación diaria
El consumo de pasta, arroz y cereales en general es imprescindible por su composición rica en carbohidratos. Nos aportan una parte importante de energía necesaria para nuestra actividad diaria.
El contenido en minerales (hierro, calcio, magnesio, fósforo, manganeso, potasio, cinc, cobre, cobalto y sodio), vitaminas del grupo B y fibras varía según el grado de refinamiento del cereal, siendo más elevada la concentración de estas sustancias cuanto más integrales sean los alimentos.
Los principales beneficios de la fibra son el aumento de la sensación de saciedad y la mejora del tránsito intestinal.
La fibra, a través de su fermentación en el intestino, produce sustancias que ayudan a proteger nuestras defensas.
El consumo de frutas, verduras y hortalizas constituye la principal fuente de vitaminas, minerales y fibras de nuestra dieta.
Este grupo de alimentos nos aporta también una gran cantidad de agua. Su consumo es importante por sus propiedades reguladores que contribuyen al buen funcionamiento del organismo, lo que justifica su consumo diario.
La mayoría de verduras y hortalizas aportan potasio, magnesio y hierro. Son ricas en antioxidantes como la vitamina C, la provitamina A, el cinc, el selenio y flavonoides. Las verduras son la principal fuente de ácido fólico para el organismo, concretamente son muy ricas en esta vitamina las de color verde. Se recomienda buscar variedad de color, ya que se va a traducir en diferentes tipos de nutrientes y antioxidantes.
La fruta fresca tendría que convertirse en el postre habitual. También es una opción muy saludable para la media mañana y la merienda. Las frutas son una buena fuente de carotenos (especialmente las de color intenso; verde, naranja y rojo) y vitamina C. Aportan, igual que las verduras, un conjunto de sustancias con acción antioxidante por lo que intervienen de forma directa en la salud. Existe una gran variedad de frutas variadas muy recomendable, teniendo especial interés la fruta fresca de temporada (preferiblemente fresca y entera).
Se recomienda consumir 5 raciones de frutas, verduras y hortalizas: 3 raciones de fruta y 2 de verdura. Una de estas frutas tendría que ser rica en vitamina C (naranjas, kiwis, fresa, mandarina, pomelo, etc.) y una de las raciones de verdura en forma cruda (ensalada, gazpacho, etc.).
Este alimento ha perdurado a través de siglos entre las costumbres gastronómicas regionales, confiriendo a los platos un sabor y aromas únicos.
El aceite de oliva es el más utilizado en la cocina mediterránea. Es un alimento rico en vitamina E, beta-carotenos y un tipo de grasa vegetal monoinsaturada (ácido oleico) que le confiere propiedades cardioprotectoras. Se pueden encontrar varios tipos de aceite de oliva:
Consume productos lácteos a diario, tanto leche como yogur y queso. Son fuente de proteínas de alto valor, minerales y vitaminas.
Los lácteos son necesarios en cualquier etapa de la vida aunque su consumo es esencial cuando los requerimientos son más elevados (durante la infancia y la adolescencia, el embarazo, la lactancia o la menopausia.
El queso contiene los mismos nutrientes que la leche pero en mayor proporción debido a que es un alimento concentrado, que tiene menor cantidad de agua. Todos presentan una gran riqueza en proteínas, grasas, calcio, sodio y vitaminas A y D.
Existe una gran variedad de quesos según la leche de origen, el contenido en agua, los microorganismos característicos involucrados en su maduración, el tratamiento térmico, el porcentaje de grasa, etc.
Elige los quesos menos grasos (frescos y poco curados) para un consumo frecuente y reserva los quesos fuertes para un consumo esporádico.
El yogur proporciona a la dieta elevadas cantidades de proteínas, calcio, riboflavinas, vitamina B12, niacina y cinc. El valor nutritivo del yogur natural es equivalente al de la leche, aunque tiene menos lactosa.
Hay leches fermentadas con un tipo determinado de microorganismos vivos como pueden ser las bifidobactérias, que pueden favorecer el equilibrio de la flora intestinal y así reforzar las defensas. Estos productos se denominan probióticos.
En el mercado existen múltiples variedades, su valor energético final variará en función de la grasa que se le haya incorporado o extraído y los ingredientes que se le hayan añadido.
Estos alimentos tienen una misma frecuencia de consumo.
Existe una serie de alimentos que, aunque se consumen ampliamente, se consideran nutricionalmente superfluos: azúcar, miel, galletas, pasteles, bollería, cacao, chocolate, caramelos, bebidas refrescantes, embutidos, carnes grasas y bebidas estimulantes y alcohólicas.
ANNA BACH
Coordinadora científica
Fundación Dieta Mediterránea
Dieta Mediterránea, una sabrosa herencia cultural
Muchas son las características de la Dieta Mediterránea que la convierten en una delas combinaciones más saludables del planeta: la variedad de vegetales y su elevado consumo por encima de los alimentosde origen animal, su riqueza vitamínica, ya través del aceite de oliva, el pescado y los frutos secos la presencia de grasas debuena calidad. La Dieta Mediterráneaes más que un modelo alimentario queayuda a prevenir ciertas enfermedades. La Dieta Mediterránea representa ademásun estilo de vida que incorpora la actividadfísica integrada en la cotidianidad, la socializaciónen las comidas o el descansoen forma de siesta. Más información en www.fdmed.org
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Es uno de los alimentos estrella de la Dieta Mediterránea, aprovéchate de todos sus beneficios.
Consumido con moderación, el jamón serrano aporta proteínas y vitaminas, con ácidos grasos insaturados, buenos para el corazón.